menu
Prénatal

Parto prematuro: causas y consecuencias de un parto pretérmino

Segundo trimestre

Si el bebé nace antes de la semana 37 de embarazo hablamos de parto pretérmino o de bebé prematuro, mientras que si nace antes de la semana 32 hablamos de gran prematuridad.

El porcentaje de bebés que nacen antes de la semana 37 está entre el 7 y el 8 %, pero ¿cuál es la razón por la que los bebés nacen de forma prematura? Un parto prematuro puede tener varias causas, como romper aguas o contracciones precoces; también es posible que la decisión de adelantar el parto se deba a complicaciones relacionadas con la salud de la mamá o del futuro bebé.

Posibles causas de parto prematuro:

Las principales causas de parto prematuro son:

  • infecciones;
  • fiebre;
  • preeclampsia o síndrome HELLP;
  • rotura de aguas prematura;
  • contracciones precoces;
  • hemorragias;
  • complicaciones relacionadas con la placenta;
  • sobrepeso;
  • humo de cigarrillos;
  • desaceleración en el crecimiento del niño;
  • anomalías en el desarrollo del niño.

Tratamiento del parto prematuro (inminente)

El 80 % de los partos prematuros ocurren de manera espontánea, mientras que el 20 % restante son inducidos artificialmente. Puede ser necesario intervenir anticipadamente por un retraso en el crecimiento del bebé o porque la salud de la futura mamá está en riesgo, por ejemplo debido a la preeclampsia. Los médicos evalúan continuamente qué es lo mejor para la madre y el bebé y tienen en cuenta la duración del embarazo y el estado de la futura mamá y del bebé, así como el grado de dilatación. Si es posible se administran inhibidores de las contracciones para retrasar el parto y se pueden recetar corticosteroides para la maduración pulmonar, que se utilizan para acelerar el desarrollo de los pulmones y demás órganos del bebé.

Después del nacimiento del bebé prematuro

Después del parto, los médicos verifican de inmediato cómo está el bebé, si todo va bien o si la situación es motivo de alguna preocupación. En la mayoría de los casos, el bebé debe pasar a una incubadora y, dependiendo del mes en el que nazca, es posible que deba permanecer en ella por un tiempo prolongado. Si es demasiado pequeño en comparación con la fase del embarazo en la que ha nacido, se habla de inmadurez: todavía es muy vulnerable, los pulmones, los riñones, el cerebro, el corazón, el sistema digestivo y el sistema inmunitario no están aún completamente desarrollados, lo cual podría causar complicaciones. Especialmente después de un parto gravemente prematuro, pueden surgir complicaciones como daños cerebrales, problemas pulmonares o intestinales o dificultades de nutrición, pero también problemas a largo plazo: como alteraciones de la memoria, déficits de lenguaje y trastornos del aprendizaje y comportamentales.

Por suerte, en muchos casos, su estado evoluciona favorablemente y los bebés prematuros pueden ir a casa sin complicaciones tras un período en la incubadora. Este aspecto también está muy ligado a la etapa del embarazo: un bebé que nazca a las 28 semanas enfrentará un recorrido muy diferente de uno nacido en la semana 35.

Características del bebé prematuro

Lo primero que se observa son las medidas reducidas del bebé prematuro: esto obviamente depende del nivel de prematuridad y del crecimiento del bebé en la barriga. La cabeza, por otra parte, parece grande en comparación con el torso.

La piel es fina y casi transparente; pueden verse fácilmente los vasos sanguíneos, los músculos y, especialmente, las costillas. El color de la piel puede variar según el estado del recién nacido pretérmino (rosado, azul, gris, amarillo) y en los bebés muy prematuros se puede ver una capa de pelusa fina (lanugo), especialmente en los hombros, la espalda y los brazos.

Los bebés prematuros parecen débiles porque los músculos y los nervios aún no se han desarrollado por completo. A menudo también efectúan movimientos involuntarios y espasmódicos, también llamados «aleteos».

Tienen un reflejo de succión que es importante estimular con un chupete: el recién nacido solo es capaz de succionar leche a partir de la semana 32, pero muy a menudo no es posible ni aun entonces porque le obliga a gastar muchas energías.

Un periodo difícil

Para muchos padres, el período inmediatamente anterior y posterior al nacimiento pretérmino del bebé puede llegar a ser muy complicado. A menudo, la madre se encuentra, de pronto, con que tiene que dar a luz antes de que el embarazo llegue a término o con graves problemas de salud. Después del nacimiento, el pediatra debe examinar al bebé de inmediato, por lo que es posible que no pueda asistir a sus primeros instantes de vida. Es motivo de preocupación y se pasan semanas enteras en el hospital, incluido el primer período de maternidad: en definitiva, nada sale según lo previsto.

Por lo general, se espera que una nueva mamá esté contenta y feliz, por lo que si no se siente así, pueden aparecer sentimientos de culpa: es importante recordarle, en este momento más que nunca, que no está sola. Un número considerable de madres de bebés prematuros desarrolla un trastorno de estrés postraumático (TEPT) o depresión posparto: si se tiene la sensación de no estar bien o se cree que se ha sufrido un trauma, hay que pedir ayuda, hablar de ello y permitir que los demás entiendan mejor la situación.

Sobre nacimiento también te aconsejamos

Tercer trimestre Los mejores vigilabebés: ¿cómo el... Tercer trimestre El paquete de maternidad: la bols... Tercer trimestre Embarazo y pareja: cómo apoyar a ... Tercer trimestre Lista de cosas que hay que meter ...

Artículos más leídos

Tercer trimestre Dieta para embarazadas: el menú i... Primer trimestre ¿Cómo saber si es niño o niña? Cá... Segundo trimestre Insomnio en el embarazo: qué hace... Primer trimestre Consejos para el dolor de senos e...